ESDE 83.500 EUROS
Audi RS4 Cabrio y Avant: deseo discreto o manifiesto
Son coches para disfrutar al volante y saborear la alta tecnología que incorporan pero, mientras el modelo familiar mantiene una dosis elevada de racionalidad, el Cabrio es todo pasión.
Los Audi RS4 Cabrio y Avant son vehículos muy especiales, con unas prestaciones sorprendentes y cualidades dinámicas dignas de los mejores deportivos. Tienen una mecánica común y una elaborada puesta a punto del chasis para obtener rendimientos atléticos.
La verdadera joya hay que buscarla debajo del capó: un motor V8 de inyección directa, con 4.2 litros de cilindrada, que desarrolla 420 caballos de potencia y que tiene una notable fuerza desde muy bajas revoluciones, para convertirse en una auténtica fiera a medida que la aguja va escalando por el cuentavueltas, hasta más allá de las 8.250 rpm, una cifra propia de los propulsores de competición.
La suavidad y progresividad de funcionamiento permiten que sea conducido en el tráfico de una gran ciudad como si de un utilitario se tratara, pero cuando apretamos el gas esas maneras dulces se transforman en una patada salvaje. La guinda la pone la tecla 'S' situada en el volante: al pulsarla, la respuesta de la dirección y del acelerador se hacen más inmediatas y el sonido ronco que sale del escape cobra todavía más gravedad.
El resto del conjunto mecánico tampoco desentona y, gracias a ello, se consigue un comportamiento en carretera absolutamente impecable, que permite una velocidad de paso por curva electrizante, con una suspensión firme y unos amortiguadores de dureza variable que trabajan eficazmente en cualquier circunstancia aunque, como es lógico, sacrifican algo el confort de los pasajeros en beneficio de una estabilidad con mayúsculas.
En el caso del Avant ese golpeteo seco es más palpable. En el Cabrio, con un excelente chasis donde se ha conseguido una rigidez torsional propia de una berlina, se recurre a un esquema de suspensión menos brusco.
La tracción integral quattro tiene otra parte importante del mérito en las cualidades dinámicas de los Audi RS4. En condiciones normales, reparte el 60% de la fuerza al eje trasero y el 40% al delantero, pero un diferencial central Torsen varía la proporción en función de las necesidades de cada momento.
El alarde tecnológico se completa con frenos muy potentes (existe la opción de unos discos cerámicos delanteros, inasequibles a la fatiga), una dirección de tacto exquisito y una caja de cambios manual de seis marchas, bien escalonada y con recorridos de palanca cortos a la vez que precisos.
Lujo y elegancia
En el interior, el mismo planteamiento: buenos acabados y un toque deportivo, empezando por los asientos, sin perder la elegancia y el lujo discreto.
El espacio para las dos plazas traseras es razonable en el Cabrio, así como su capacidad de maletero. Con el hueco donde se recoge la capota inhabilitado, la superficie es digna, aunque hay poca altura, pero si liberamos esa zona queda una buena amplitud.
Obviamente, metros cuadrados es lo que sobra para llevar equipaje en el Avant que, sin embargo, no disfruta de excesivo espacio para los pasajeros del asiento posterior. En la zona central de la butaca es incómodo viajar por su altura, dureza y por lo que estorba el túnel de transmisión que pasa por debajo.
Al margen de esas evidencias en el capítulo de habitabilidad, hay una cosa que marca la diferencia entre ambos modelos. Un padre de familia con pasión por los coches puede perfectamente justificar la compra de un Audi RS4 Avant sin que nadie se lo eche en cara. Por el contrario, el RS4 Cabrio es un capricho sin matices para alguien que no sólo adora la deportividad, sino que busca otras sensaciones más alejadas de lo racional.
Ficha Técnica.
Valoración. 8,5
Precio. 95.400 (Cabrio) y 83.500 (Avant).
Dimensiones. Capacidad del maletero: 246-315/442 litros. Depósito: 63 litros.
Mecánica. Gasolina de ocho cilindros en V, 4.163 cc y 420 CV a 7.800 rpm. Cambio: manual de seis marchas. Tracción: a las cuatro ruedas.
Seguridad. Cuatro airbags el Cabrio y ocho el Avant, control de estabilidad con función de secado de discos de freno, bloqueo electrónico de diferencial, sistema activo de protección antivuelco (Cabrio).
Prestaciones. De 0 a 100 km/h en 4,9 s. De 80 a 120 km/h en 5ª/6ª: 6/7,5 s. Consumo medio: 14,5 litros/100 km. Emisiones CO2: 334 (Cabrio)/324 (Avant) g/km.
Lo más positivo. Motor. Comportamiento.
Lo más negativo. Arranque con llave y botón. |