Opel GT 2.0 Turbo
Centro de todas las miradas
El GT es uno de los coches más bonitos fabricados por Opel. Pasar inadvertido con él es una tarea imposible. Los viandantes no sólo giran su cabeza para seguir con la mirada a este bello roadster, sino que incluso le inmortalizan con un teléfono móvil o una cámara de fotos. Buena culpa de ello tiene el impactante frontal que anticipa el comportamiento deportivo de este roadster, basado en el Saturn Sky.
Precio: 31.400 €
VALORACION / Opel GT 2.0 Turbo
PUESTO DE CONDUCCIÓN = 4
El acceso al biplaza es algo complicado. La baja posición de conducción y las puertas de gran tamaño convierten esta operación en una difícil maniobra. Una vez dentro el conductor queda perfectamente integrado con el vehículo. Sobresalen por ejemplo los asientos envolventes con los reposacabezas integrados. No ocurre lo mismo con el freno de mano, que sobresale en demasía, y con el volante de gran tamaño lo que nos impedirá leer con claridad la información superior del cuadro.
CONFORT DE LA MARCHA = 3
Con el techo puesto los ruidos aerodinámicos son muy elevados a partir de 120 kilómetros por hora. Sin capota las turbulencias también son excesivas y Opel no ofrece la posibilidad de incorporar un cortavientos. Estas particularidades restarán confort durante el viaje.
HABITÁCULO = 3
Pese a ser un roadster de reducido tamaño –sólo mide 4,1 metros de largo- Opel ha logrado una buena habitabilidad. Tanto el conductor como el pasajero alcanzarán un notable confort, una vez introducidos en el vehículo. El espacio interior es correcto y en ningún momento aparecerá la sensación de falta de espacio. Esta solución se ha conseguido mediante una gran anchura –este deportivo supera los 1,80 metros-. No obstante se echa en falta un mayor número de huecos portaobjetos. El GT tan sólo cuenta con un reducido compartimento situado entre ambos asientos. Tras los asientos quedan dos pequeños huecos en los que sólo se podrá introducir alguna mochila, bolsa o cartera si el conductor y el acompañante tienen una posición muy cercana al volante.
EQUIPAMIENTO Y ACABADO = 3
Una de las grandes bazas del GT es su precio, bastante ajustado. Sin embargo, como contrapartida este deportivo ofrece unos acabados donde predominan los plásticos de dudoso ajuste. Lo mismo ocurre con la capota de lona –que tiene un accionamiento manual algo complejo y laborioso–. Para poder descapotarlo hay que levantar los anclajes del maletero –mediante el mando a distancia o el tirador-, después soltar los tiradores a la altura del espejo retrovisor y por último presionar sobre el techo para después guardarlo en el maletero.
SEGURIDAD = 3
En este sentido el Opel GT vuelve a quedar penalizado por ser un derivado del Saturn Sky. Pese a que incorpora controles de tracción y de estabilidad, sólo dispone de dos airbags frontales, una cifra muy baja si se compara con el resto de rivales.
MALETERO = 2
Es otro de los aspectos más negativos del Opel GT. Con la capota puesta la capacidad del mismo es muy pequeña. Tan sólo podremos introducir en él, alguna bolsa o mochila de pequeño tamaño. No obstante este pequeño espacio es el reservado al techo. Por tanto si lo recogemos en el maletero no podremos transportar objeto alguno.
MECÁNICA = 5
El motor, en cambio, es una auténtica delicia. Responde bien a bajas vueltas y a partir de 4.000 revoluciones demuestra todo su potencial con un empuje soberbio. El cambio, de cinco marchas, nos recuerda a los vehículos de competición por su tacto duro y los cortos recorridos.
PRESTACIONES = 4
El propulsor con casi 270 caballos otorga unas prestaciones buenas aunque no sobresalientes. La velocidad máxima es alta -229 km/h- aunque es menor que la de otros coches con esta potencia. Los desarrollos largos –sobre todo de tercera, cuarta y quinta marcha- le penalizarán en el apartado de recuperaciones. Estos desarrollos permiten alcanzar la máxima velocidad en cuarta velocidad, lo que hace que la quinta esté destinada a bajar los consumos.
CONSUMO = 3
No son excesivamente elevados con alrededor de 10 litros cada 100 kilómetros. Este aspecto unido a los cerca de 55 litros con los que cuenta el depósito nos permitirán disfrutar de una buena autonomía.
COMPORTAMIENTO = 4
El comportamiento es excelente. El conjunto formado por el bastidor y las firmes suspensiones permite un paso por curva muy elevado. No obstante, no conviene olvidar que estamos ante un coche de reacciones muy vivas y que, ante una brusca aceleración, demuestra todo su potencial si desconectamos los controles electrónicos.
CONCLUSIÓN
La impresionante estética y el buen comportamiento son las grandes bazas del Opel GT. A todo ello se añade un motor con un gran empuje en la zona alta del cuentavueltas y un precio muy atractivo. Por el contrario, los plásticos de algunos acabados, el sistema de la capota y la segunda llave para abrir el depósito de combustible son algunos de los aspectos mejorables. Aunque el Opel GT es un auténtico juguete capaz de hacernos disfrutar de la carretera no conviene olvidar que estamos ante un coche de reacciones muy vivas y muy exigente con el conductor. |